lunes, 9 de marzo de 2009

Stop


Rabia reprimida, enfado, ganas de gritar: basta ya, déjalo, no te hace bien. Y mientras escupes palabras cargadas de puñales y las acompañas con esa sonrisa altiva que tanto odio. Pero lo que más duele es escuchar como te golpeas contra las paredes, como te consumes, como tu cuerpo y tu mente se destrozan día a día…
…y ver que no hago nada por detenerlo.

3 comentarios:

Reithor dijo...

... y yo tan lejos sin poder echar un cable, viendo como te echas el mundo a la espalda una vez más e intentas poder con todo a la vez; qué ganas de abrazarte y quitarte la mitad de tan pesada carga.

¿Lo sabes?

Reithor dijo...

y lo mismo que le dices a ti, te lo aplicas de mi parte :)

kel dijo...

no estás lejos
lo se